17 de mayo de 2022

Mejorar índices de salud mental entre los desafíos más inmediatos

Más de dos años de pandemia y las consecuencias siguen siendo complicadas de superar. Mucho se habla de la crisis económica asociada a la situación sanitaria, a la necesidad de reactivación, a los bruscos cambios en la rutina de las personas, y así, suma y sigue. Pero todo eso ha generado otra consecuencia...

la salud mental se ha deteriorado a tal punto que las consultas y derivaciones aumentaron, la capacidad de atención no es capaz de soportar el alza y la realidad no deja espacio para improvisar. Por eso, a nivel de la atención primaria al menos, el abordar este tema, trabajarlo en torno a la prevención y tratarlo con especialistas cuando es necesario, es uno de los desafíos inmediatos.

El trabajo Comunitario es preponderante en este tema y de paso, avanzar con el diagnóstico comunal de salud, lo que hoy es posible de desarrollar gracias a la presencialidad.

De esta manera lo que se busca es generar un trabajo mancomunado y con alianzas estratégicas entre la ciudadanía, la comunidad organizada, el intersector y salud, a fin de ir mejorando la calidad de vida y tener mayores herramientas para enfrentar lo que se venga a futuro.